Lo escribí hace unas semanas. Es raro. Una ironía.
El reloj avanza demasiado lento, lo miras y ha pasado un minuto, lo vuelves a mirar, han pasado 30 segundos, es un asco, no te puedes concentrar, el texto da vueltas delante de tus ojos, los cierras, los abres, repites la acción… Tanto pestañeo ya causa que una, dos, tres lágrimas caigan de tus ojos, las secas con el dorso de la mano y vuelves a clavar la vista en el papel, sin ver, como si trataras de absorber toda la información con mera fuerza de voluntad. No lo logras, te hartas, ruedas la silla y prendes la computadora, esperas, ojos en blanco, la mente se dispersa… pero la pantalla ya está clara y te salva de sumergirte en pensamientos locos y fútiles proyecciones que no harán sino provocar sensaciones que prefieres alejar, reprimir, eliminar. Se abre la página más reciente, en una esquina está el chat, obvio que él está conectado, miras su imagen, pasas por ahí el cursor del mouse, lo vuelves a pasar, “¿por qué este webón no me habla?”, apartas la vista, entras a otras páginas, te desconectas y te vuelves a conectar, él sigue sin hablarte, que desesperación, frustración, irritación, tristeza no (no puedes permitirte ese tipo de sensación), chequeas tu inbox, notificaciones, ÉXITO, él ha comentado una foto tuya! Entras a verla… es una foto X de un álbum X donde sale su amigo x ebrio vomitando en el suelo, da la casualidad que es tu álbum y por eso te llegó la notificación, y por supuesto que el comentario nada tiene que ver contigo, él no quiere nada que ver contigo, la puta madre, “¿y ahora por qué tanta negatividad?” Hay que estudiar, no puedes perder el tiempo en webadas que no valen la pena, te alejas de la computadora para que tus ojos vayan a parar el nextel, lo coges, jugueteas con las teclas, miras las llamadas recientes, podrías llamar a tu amiga a quejarte y lloriquear, pero para qué? Para que te diga “es un idiota” cosa que ya has escucha cien, mil, un millón de veces y sigue teniendo la misma intrascendencia. Si es tan idiota, porque te importa tanto? Esa es la verdadera pregunta y la que no puedes responder, te da miedo, yo que sé. No, no, no, concentración, tiras el nextel (está cagado ya de tantos golpes), coges la separata, rayada, no de apuntes, sino de dibujitos, caricaturas, tu profesor ahorcado en una esquina, una vaca, hasta SU nombre garabateado en letras tan diminutas que son casi imposibles de descifrar sin una lupa enorme. Empiezas a leer, una, dos, tres palabras, una frase, dos o tres, completas un párrafo, dos…
Suena el timbre, te saca de tu adormilamiento, tiras el papel (por fin una buena excusa para parar semejante martirio estudiantil), bajas y sin mirar abres la puerta… AHÍ ESTÁ ÉL. Te miras, eso no puede estar pasando, en una película estarías linda y hermosa, recién salida de la ducha o algo así de glamuroso, pero en este caso estás con la ropa con la que dormiste (tan desaparrada que ni siquiera alcanza el calificativo de pijama), el cabello enredado y levantado, ojeras marcadas, ni una pizca de maquillaje… Lo miras a él y prácticamente vomitas el corazón, con la fuerza con la que amenaza salirse de su sitio, él sonríe, no sabes que pensar, que decir, “hola”, pero no lo dijiste tú, lo dijo él, y tú solo lo miras con una estúpida sin palabras “quería verte” dice él, tú asientes (que tal tarada puedes ser para no haber pronunciado aún ni media palabra?) “y no podía esperar así que vine, sé que es un toque temprano pero….” “está bien”, lo interrumpes, esperas que tu voz no haya sonado demasiado aguda, demasiado grave, demasiado nada, solo ruegas por una voz normal “estaba estudiando” añades (asu asu, te pasaste, en serio esa frase te hizo sonar como una persona DEMASIADO interesante) “que me querías decir?”… Él se acerca, te mira, es tu propio momento THE NOTEBOOK, te toca la cara, tú no te mueves “solo quería decirte…” SI, SI, LO VA A DECIR! “que en verdad no puedo dejar de pensar en ti”, y se inclina, y te besa, y tu no pìensas en la falta de lógica del asunto, no piensas en que él NO SABE TU DIRECCIÓN, en que él es gay o tiene novia o está de viaje, en que en la vida real ese tipo de cosas no pasan, solo te sumerges en el momento y todos viven felices para siempre.
(obviamente este último párrafo no es más que una estúpida fantasía, y en el tiempo que te pasaste elaborándola el reloj avanzó más rápido que nunca, segundos, minutos, horas, y de pronto te das cuenta que es casi la hora del examen aún no has leído ni la mitad de la separata. SUERTE. )
FIN
(digamos que lo escribi en un momento semi emo mientras estudiaba kant, pero bueee)
(digamos que lo escribi en un momento semi emo mientras estudiaba kant, pero bueee)
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